Respuesta del Ministro del Medio Ambiente al Senador Rafael Orduz:
Bogotá, enero 4 de 2001
Honorable Senador
RAFAEL ORDUZ
Senador de la República
Santafé de Bogotá
Apreciado Senador Orduz:
Me refiero a su amable comunicación de fecha 21 de noviembre de 2000, en la cual plantea una serie de preocupaciones relacionadas con la posible utilización de métodos de control biológicos como alternativa a la erradicación de los cultivos ilícitos en Colombia.
Sobre el particular me permito formular las siguientes consideraciones:
1) La comunicación del pasado 17 de agosto a la que Usted hace referencia, si bien fue conocida por este Ministerio, fue respondida por el Señor Presidente, como jefe del poder ejecutivo, el 11 de septiembre de 2000, en términos que comparto plenamente. Allí se señala que cuando se trate de erradicación de cultivos ilícitos se utilizarán los procedimientos más adecuados, previo concepto favorable de los organismos encargados de velar por la salud de la población, y por la preservación y equilibrio de los ecosistemas.
2) El Ministerio del Medio Ambiente tiene como misión institucional la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Desde la perspectiva de la destrucción de la selva tropical húmeda y de los bosques de niebla por cuenta de la expansión de los cultivos de coca y amapola es parte fundamental de nuestras preocupaciones en la medida en que incide directamente en la desregulación de los ciclos del agua, en la erosión de las laderas andinas y en la expansión desordenada de la frontera agrícola hacia el ecosistema amazónico, amenazando la diversidad biológica allí existente y la integridad ambiental de nuestro país.
3) Cualquier relación del Ministerio del Medio Ambiente con el tema de los cultivos ilícitos está y estará exclusivamente referida a contrarrestar los impactos ambientales negativos que el narcotráfico, los cultivos ilícitos y su erradicación causan a los ecosistemas, las especies vivas y la salud humana en articular. Con esta óptica se analizó el proyecto que UNDCP presentó al gobierno colombiano en 1999, "Experimental testing and further development of an environmentally safe biological control agent for coca erradication" el cual rechazamos de manera categórica en carta dirigida el pasado 27 de junio al representante de UNDCP para Colombia y Ecuador, señor Klaus Nyholm, por considerar que no reunía las condiciones de integralidad y seguridad indispensables para iniciativas de este tipo.
4) Esta misma perspectiva nos llevó a plantear, siempre desde el ámbito de lo ambiental, soluciones integrales a la siembra de plantas tipificadas como ilícitas. Con el propósito de conocer el potencial económico de la biodiversidad para encontrar opciones productivas legales y sostenibles a las poblaciones vinculadas a los cultivos ilícitos, e investigar alternativas de erradicación que aminoren los riesgos para la salud humana y el equilibrio ecológico, el MMA solicitó a los institutos "SINCHI" y "Alexander Von Humbolt" la elaboración de una propuesta con ese doble componente que se denominó "Formas integrales y productivas de protección de la biodiversidad en las zonas afectadas por los cultivos de coca, y su erradicación"
Aunque usted se refiere a dicho proyecto como si fuera un hecho cumplido, a partir del cual "se iniciarían las investigaciones sobre "control biológico" en el país", la realidad es que estamos ante un borrador abierto a la discusión de quien se encuentre interesado en opinar e incidir en las políticas ambientales relacionadas con los cultivos ilícitos. No puede, por tanto, considerarse una decisión de estado, ni mucho menos una política en vías de implementarse.
5) Lamentablemente, nos encontramos con un clima adverso a la posibilidad siquiera de explorar alternativas a la erradicación agroquímica de los cultivos ilícitos, como si éste fuera el procedimiento más inocuo existente. Si bien el MMA estima que la siembra de coca, amapola y marihuana es un problema con múltiples opciones de solución, que los colombianos deben analizar con profundidad sin apresurarse a descalificarlas como nocivas a la sociedad y la naturaleza, hemos decidido no continuar con el análisis del proyecto "Formas alternativas integrales y productivas de protección de la biodiversidad en las zonas afectadas por los cultivos de coca, y su erradicación", por considerar que no existen las condiciones para desarrollarlo en su fase de investigación.
Refiriéndonos al abanico de soluciones, se abre, por ejemplo, paso la erradicación manual concertada, según mi opinión la opción menos contaminante en lo ambiental y más efectiva en lo social, en la medida en que se utilizan medios manuales e incorpora la voluntad de las comunidades directamente relacionadas con esa actividad económica ilegal que tanto daño hace a nuestros ecosistemas.
6) Desde el momento mismo de la formulación del proyecto mencionado por usted, procedimos a discutirlo con miembros de la comunidad académica y científica, quienes expresaron en forma verbal y escrita sus opiniones al respecto. En una segunda etapa, en el seminario "Cultivos Ilícitos, Desarrollo Alternativo y Medio Ambiente", que se realizó en septiembre pasado, se constituyó un escenario plural donde organizaciones sociales, sector académico, ONGs, entidades oficiales, partidos políticos y expertos extranjeros deliberaron ampliamente sobre lo que consideraron era su contenido, metodología y significado.
En dicho evento, el Ministerio del Medio Ambiente propuso la conformación de una comisión científica de alto nivel de carácter interdisciplinario, independiente y representativo del saber colombiano, a fin de examinar la propuesta de investigación referida y proponer otras alternativas en caso de estimarlo conveniente, todas estas enmarcadas por los criterios más estrictos de no afectación al medio ambiente y a la salud humana. Dicha comisión contaría, además, con la participación de entidades internacionales de reconocimiento mundial, como la UICN y la UNEP. Sobre este punto hubo también una amplia discusión que el Ministerio analizará a profundidad, sin que por ahora existan más definiciones al respecto.
Lo que sí se dio en el Seminario de Paipa fue un amplio consenso sobre la necesidad de circunscribir cualquier esfuerzo de investigación en materia de conservación del medio ambiente, desarrollo sostenible y disminución de cultivos ilícitos en el contexto de solución política negociada del conflicto interno, la construcción de bases sólidas para la paz y la búsqueda de alternativas económicas sostenibles para las poblaciones afectadas por este tipo de economía.
7) Estoy seguro que este debate en el que Usted ha cumplido un destacado papel permitió a la sociedad colombiana analizar a profundidad la magnitud de la destrucción ambiental que conlleva la economía del narcotráfico en sus diferentes fases, en especial la instalación de los cultivos ilícitos en ecosistemas frágiles pero a la vez estratégicos para nuestro futuro como país. Debate que también concluyó el 2 de noviembre último, con el pronunciamiento oficial de UNDCP – el organismo multilateral que propuso la investigación inicial sobre controladores biológicos para los cultivos de coca – en el sentido de retirar el proyecto para Colombia y la región andina en su conjunto y que el Ministerio del Medio Ambiente comparte a cabalidad por las razones antes anotadas.
Agradezco de manera especial su interés en este tema y la discusión propiciada ante la opinión pública y el Congreso de la República. Estoy seguro que todos hemos ganado en conocimiento y entendimiento sobre las diferentes aproximaciones para solucionar una realidad tan compleja, a la que están ligados nuestro futuro como nación y en bienestar de los colombianos.
Con un cordial saludo y mis mejores votos para el nuevo año.
(Firmado)
JUAN MAYR MALDONADO
Ministro
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