La erradicación aérea de cultivos ilícitos
Servicio noticioso desde Washington
Respuestas a preguntas frecuentes
¿Qué es el programa de erradicación aérea?
¿Cómo se seleccionan las áreas que serán fumigadas?
¿Qué tipos de auditoría ambiental y supervisión hay?
¿Cuáles son los herbicidas que se utilizan en Colombia para la erradicación de cultivos ilícitos?
¿El glifosato ha sido probado ambientalmente?
¿Hace daño el glifosato al ganado, aves u otros animales del campo?
¿Es el glifosato dañino para los seres humanos?
¿Puede el glifosato destruir el suelo y afectar el crecimiento de plantas?
¿Contamina el glifosato el agua donde se fumiga?
¿Es el glifosato perjudicial para el ambiente?
Si el glifosato es tan benigno, ¿por qué existen reclamos de daños relacionadas con su aplicación en Colombia?
¿Cómo se investigan las denuncias relacionadas con el uso del glifosato?
¿Cuál es el impacto ambiental de la erradicación aérea?
¿La fumigación está contribuyendo a la deforestación de Colombia?
¿El uso del glifosato en Colombia está restringido a la erradicación de cultivos ilícitos?
¿El programa de fumigación no le hace daño al granjero de pequeña parcela quien no tiene otra manera de ganarse la vida?
P: ¿Qué es el programa de erradicación aérea?
R: El programa de erradicación aérea en Colombia es un programa de la Dirección Antinarcóticos (DIRAN) de la Policía Nacional (PNC) con el apoyo de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos (NAS) de la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá. La DIRAN dirige los vuelos permanentes de aeronaves que fumigan los cultivos de coca y amapola, concentrándose en los grandes cultivos industriales.
P: ¿Cómo se seleccionan las áreas que serán fumigadas?
R: El Gobierno de Colombia (GDC) selecciona las áreas que se fumigarán. La DIRAN revisa las imágenes satelitales (proporcionadas por los donantes europeos) y sobrevuela la región con regularidad para detectar un aumento de los cultivos de coca y amapola y para obtener cifras aproximadas de los cultivos ilícitos. Según la legislación colombiana, la DIRAN tiene la obligación legal y constitucional de hacer la selección de los cultivos ilícitos que se fumigarán. Sin embargo, la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) o la Oficina del Plan Colombia del Gobierno colombiano (una oficina de la Presidencia) pueden informar a la DIRAN sobre ciertas áreas que no deben ser fumigadas por razones de política del GDC, por ejemplo, en áreas donde existen proyectos de desarrollo alternativo presentes o futuros.
P: ¿Qué tipos de auditoría ambiental y supervisión hay?
R: El GDC ha venido contratando un auditor ambiental independiente durante los últimos años. Esta persona revisa las áreas fumigadas y no fumigadas con la DIRAN y supervisa con regularidad los resultados de la fumigación, mediante una inspección de campo y un análisis de la información obtenida a través del sistema SATLOC (el computador ubicado en la aeronave que registra las cantidades de herbicida liberadas por las boquillas de fumigación). Sin embargo, el auditor ambiental no sólo se basa en información obtenida de la PNC o NAS, sino que también realiza inspecciones de campo, así como una revisión de las fotografías y de la información del SATLOC, con el fin de verificar la precisión y exactitud de las misiones de fumigación (por ejemplo, detectar una posible desviación o exceso en la fumigación), con base en parámetros preestablecidos, los cuales se han ido identificando a lo largo de los años. De vez en cuando el auditor ambiental acompaña a los pilotos de fumigación en las misiones de erradicación.
Adicionalmente, una revisión realizada en agosto de 2000 de la norma colombiana que reglamenta la erradicación aérea de cultivos ilícitos (Resolución 001 de 1994) dispuso la creación de un Comité Técnico Interinstitucional compuesto por funcionarios colombianos, que tiene como función la supervisión y asesoría de la erradicación aérea. A la cabeza del comité está la DNE; lo integran miembros de la DIRAN, Plante (el programa de desarrollo alternativo del Gobierno colombiano) y de organizaciones ambientales locales y nacionales. El Comité está encargado de revisar y analizar la información sobre los efectos ambientales y para la salud, así como de formular recomendaciones al GDC sobre cuáles áreas fumigar (aunque no tiene la última palabra).
P: ¿Cuáles son los herbicidas que se utilizan en Colombia para la erradicación de cultivos ilícitos?
R: El único herbicida que se emplea en la actualidad para la erradicación aérea es el glifosato, el cual es uno de los químicos agrícolas de mayor uso en el mundo. Se encuentra disponible en el comercio colombiano y mundial bajo diferentes marcas. El programa de erradicación aérea utiliza menos del 10% del total de glifosato que se emplea en Colombia por año. El restante se usa para la producción de café, la pre-siembra de arroz, algodón, maíz, sorgo, cebada y fríjol de soya; para el control de maleza en el cultivo de árboles frutales, plátano, banano y palma africana; y para que actúe como agente madurador en la producción de la caña de azúcar. Inclusive, los cultivadores de coca y amapola lo emplean ampliamente en el control de maleza.
P: ¿El glifosato ha sido probado ambientalmente?
R: El glifosato ha sido probado y evaluado extensivamente en Colombia, en Estados Unidos y en otros países alrededor del mundo. Mundialmente, se encuentra entre los herbicidas más ampliamente utilizados por volumen y es actualmente empleado en más de 100 países por una variedad de propósitos agrícolas.1 En 1974, después de una revisión muy completa de los resultados de las pruebas, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) aprobó el glifosato para uso general. En Estados Unidos, el glifosato se utilizó entre cerca de 5 a 10 millones de hectáreas anualmente en la década de 1980 y la EPA estima que su uso actual es entre 38 y 48 millones de libras anuales.
P: ¿Hace daño el glifosato al ganado, aves u otros animales del campo?
R: No. El glifosato casi no es absorbido por el tracto digestivo y es bastante excretado sin modificación por los mamíferos. Cuando se ingiere oralmente o a través de la piel, tiene una toxicidad menor. En estudios a largo plazo de alimentación de vacas, pollos y cerdos, no se detectaron niveles de glifosato en tejido muscular, grasa, leche o huevos.
P: ¿Es el glifosato dañino para los seres humanos?
R: No. Existe extensa literatura científica basada en investigaciones independientes realizadas mucho antes de que los gobiernos de Colombia y Estados Unidos comenzaran a fumigar los cultivos ilícitos con glifosato. El mayor documento de esta literatura recientemente revisada concluye que "bajo condiciones actuales y esperadas de uso, el herbicida Roundup (el nombre comercial del glifosato en Colombia) no afecta la salud humana".
El glifosato es uno de los herbicidas menos peligrosos en el mercado mundial. Estudios toxicológicos han demostrado que el glifosato es menos tóxico que la sal común, la aspirina, la cafeína, la nicotina y hasta la vitamina A. A través de diferentes pruebas, también se comprobado que el glifosato tiene pocos efectos sobre el aparato reproductivo y tiene un riesgo muy bajo de generar defectos genéticos en seres humanos. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) ha declarado que el glifosato no es cancerígeno y lo ha clasificado como "Categoría E", la categoría más favorable posible en la escala de capacidad carcerígena.9 Aunque el glifosato es un irritante menor de los ojos (si éste se aplica directamente en ellos), el glifosato no tuvo ningún efecto adverso cuando se aplicó sobre la piel en pruebas con humanos. La EPA también ha concluido que el riesgo de dieta crónica del glifosato en productos alimenticios es mínimo.
P: ¿Puede el glifosato destruir el suelo y afectar el crecimiento de plantas?
R: No. El glifosato entra en una planta a través del contacto con sus hojas y sólo actúa sobre aquellas que están por encima del suelo en el momento de la fumigación. Deja de actuar como un herbicida cuando entra en contacto con el suelo, ya que el glifosato es rápida y fuertemente descompuesto por microorganismos y se biodegrada completamente. O sea que las raíces de una planta no pueden absorber el químico del suelo, y por lo tanto no pueden ser afectadas por ese químico. En el suelo el glifosato es rápidamente descompuesto por los microorganismos y fácilmente se hace completamente biodegradable. Así la recuperación natural de plantas (naturalmente o sembrando nuevas plantas) puede comenzar inmediatamente después de la fumigación.
De hecho, el glifosato es utilizado para la conservación por medio de labranza en millones de acres en Estados Unidos, Argentina y Brasil para reemplazar cultivos convencionales. El glifosato es aplicado sobre la maleza en el campo y luego se plantan nuevas semillas inmediatamente sin arar el suelo. Esto es parte de lo que se llama "agricultura sustentable", ya que el proceso mejora la calidad del suelo incrementando su contenido orgánico a medida que la maleza muerta, además del residuo de los cultivos, se convierte en humus con el paso del tiempo. El glifosato es utilizado hasta por los cafeteros en Colombia para prevenir la erosión en áreas montañosas, pues su aplicación no requiere el uso de herramientas que remuevan el terreno.
P: ¿Contamina el glifosato el agua donde se fumiga?
R: El glifosato se adhiere fuertemente al suelo y por lo tanto es imposible que se filtre y contamine el agua potable. Cuando entra a una fuente de agua, rápidamente se adhiere a las partículas de tierra en el agua y es degradado por los microbios inmediatamente. En el agua, el glifosato pierde la mitad de su potencia en pocos días. Una formulación de glifosato es utilizada específicamente para controlar malezas que se encuentran en el agua o adyacentes a ella.
P: ¿Es el glifosato perjudicial para el ambiente?
R: El glifosato es sólo ligeramente tóxico para los pájaros silvestres y prácticamente inofensivo para los pescados. Es retenido en cantidades mínimas y eliminado rápidamente en peces, pájaros y mamíferos. Se descompone rápidamente en el suelo y el agua sin ningún efecto significativo sobre los microorganismos que ayudan a ejecutar esta tarea. De hecho, el glifosato es considerado tan benigno que hasta se utiliza para controlar vegetación en las Islas Galápagos, una de las áreas más frágiles y ambientalmente protegidas del Hemisferio.
P: Si el glifosato es tan benigno, ¿por qué existen reclamos de daños relacionadas con su aplicación en Colombia?
R: La mayoría de los informes negativos en Colombia relacionados con el uso del glifosato se han basado en versiones no comprobadas de campesinos a quienes se les han fumigado cultivos ilícitos. Además, creemos que los grupos armados por fuera de la ley son la fuente de muchas de esas quejas. Estos grupos reciben grandes cantidades de dinero por parte de los narcotraficantes para proteger los cultivos ilícitos y, por lo tanto, tienen un gran interés en mantener la oposición al programa de fumigación.
P: ¿Cómo se investigan las denuncias relacionadas con el uso del glifosato?
El Gobierno de Colombia investiga de manera exhaustiva todos los reclamos relacionados con el posible daño sobre cultivos lícitos causado por la fumigación, o su contribución a problemas en materia de salud humana. Estos informes pueden canalizarse a través de varias instituciones del Gobierno colombiano, incluyendo la DIRAN , la DNE, la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio del Medio Ambiente, la PNC o la Oficina del Auditor Ambiental. Los reclamos son examinados inicialmente para determinar si los registros del sistema SATLOC indican que la fumigación realmente se llevó a cabo en el área y el día especificados. Esta primera revisión elimina generalmente casi el 50% de los reclamos. Los demás reclamos son investigados a través de visitas de campo para determinar si realmente el daño sobre los cultivos lícitos fue causado por el glifosato, y si los cultivos en cuestión habían sido mezclados con coca. Casi en su totalidad, cualquier cultivo lícito afectado había sido sembrado junto con un cultivo ilícito de coca.
Ni un solo reclamo de daño a la salud humana como consecuencia del programa de fumigación ha sido confirmado. De hecho se ha encontrado que muchos de los reclamos atribuidos al programa, han sido causados por los mismos cultivadores ilícitos al usar fungicidas tóxicos, herbicidas (como el paraquat), e insecticidas (como el paratión), los cuales son mucho más tóxicos que el glifosato.
P: ¿Cuál es el impacto ambiental de la erradicación aérea?
R: Ha habido muchas críticas e informes negativos, por parte de grupos ambientales y organizaciones no gubernamentales, sobre el impacto ambiental de la erradicación aérea, pero se oye muy poco sobre los efectos ambientales muchísimo peores causados por los cultivos ilícitos y el procesamiento de narcóticos. Los narcotraficantes han escogido los sitios para los cultivos ilícitos no sólo por su capacidad de cultivo sino por estar tan alejados de las áreas urbanas. Esos sitios tienen ecosistemas muy frágiles e importantes ecológicamente.
P: ¿La fumigación está contribuyendo a la deforestación de Colombia?
R: La deforestación está aumentando a una tasa alarmante en Colombia y amenaza la salud de los colombianos en el futuro. Fumigar los campos de coca y de amapola con glifosato no hace daño al suelo y permite la rápida regeneración de especies de plantas nativas.
Grandes áreas de bosque tropical y andino han sido destruidas, a veces taladas, a veces quemadas, para abrirle campo a los cultivos ilícitos. Según la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) los cultivadores ilícitos talan hasta cuatro hectáreas de bosque por cada hectárea de plantación de coca o dos y media hectáreas por cada hectárea de amapola. El Gobierno colombiano ha estimado que en 1999 se destruyeron 425.600 hectáreas de bosques para cultivar coca y 78.516 hectáreas para cultivar amapola. Esta deforestación altera el ecosistema severamente, causando erosión, extinción de especies nativas de flora y fauna, aumento de las emisiones de dióxido de carbono y contaminación del agua. La fumigación aérea impide los cultivos ilícitos y permite que vegetación natural se regenere. La deforestación y la destrucción ambiental actualmente ocurren más rápido en áreas donde no ha operado el programa de fumigación aérea.
P: ¿El uso del glifosato en Colombia está restringido a la erradicación de cultivos ilícitos?
R: No, el glifosato ha sido ampliamente utilizado en Colombia para muchos propósitos agrícolas desde 1975. Los herbicidas y fungicidas utilizados por los cultivadores de coca y amapola son mucho más tóxicos que el glifosato. Los cultivadores ilícitos utilizan por lo menos 75 tipos distintos de herbicidas para controlar la maleza, entre ellos el glifosato. También utilizan muchos herbicidas, insecticidas y fungicidas altamente tóxicos, y en dosis mucho mayores que las consideradas seguras para la salud y el ambiente. Estos productos altamente tóxicos contaminan los cultivos agrícolas y el agua, reduciendo la capacidad de supresión de patógenos entre las especies del bosque tropical. El Gobierno de Colombia cree que algunos de ellos, como el paraquat y el paratión, son responsables de muchos de los reclamos atribuidos por los cultivadores a la fumigación aérea con glifosato.
En las regiones de cultivo de coca generalmente hay muchos laboratorios para el procesamiento de la hoja de coca a base de coca y de ésta a clorhidrato de cocaína. Estos procesos requieren el uso de muchos químicos altamente tóxicos, tanto sólidos como líquidos, los cuales al final del proceso son vertidos a los ríos. Las sustancias utilizadas con mayor frecuencia son el cemento, el permanganato de potasio, el ácido sulfúrico, el ácido clorhídrico, la acetona, la metil-etilcetona, el acetato etílico y el hidróxido de amoníaco. Según la DNE, el procesamiento de clorhidrato de cocaína de una hectárea de coca requiere 50 kilogramos de componentes en precursores sólidos y 57 galones de líquidos.
P: ¿El programa de fumigación no le hace daño al granjero de pequeña parcela quien no tiene otra manera de ganarse la vida?
R: El programa de fumigación está dirigido principalmente a los grandes cultivos ilícitos, pero los campos más pequeños cultivados por campesinos, con frecuencia son financiados por narcotraficantes y son igualmente ilegales. Muchos colombianos están sufriendo severas dificultades económicas actualmente. Este hecho infortunado no debería ser usado por nadie como excusa para buscar un medio ilegal de ganarse la vida, destruir el ambiente y causarle más daños a Colombia. Además, el comercio de drogas ilegales contribuye a la desestabilización económica en Colombia, distorsionando los precios de artículos legales y elevando los precios de la tierra para todos los colombianos.
Conclusión
La erradicación aérea es sólo un aspecto del esfuerzo antinarcóticos integrado reflejado en el Plan Colombia. Ha sido y seguirá siendo combinado con otros programas claves como la interdicción, la reforma judicial. las medidas para fortalecer la democracia, la erradicación manual voluntaria, los programas de desarrollo alternativo, la asistencia a los desplazados, la protección de los derechos humanos y el apoyo al proceso de paz.
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